Soy un tío bastante ético y esto también es un aspecto importante de mi actividad profesional. Algunas de mis habilidades no técnicas y algunas de mis expectativas personales y de las expectativas de este negocio están perfectamente alineadas con esas ideas.
Otros principios ya están implícitos en los dos anteriores. Integridad, entrega o profesionalidad pueden ser considerados versiones específicas de justicia. Tratar de solucionar los problemas hablando de manera clara, abierta y directa puede ser entendido como una forma de honestidad. Y respetar a otros (en general, su privacidad o sus ideas) es una combinación de ambos principios.
Aunque seguir mis principios es bastante importante para mí, no soy una persona estricta, mucho menos un seguidor a ciegas de nada. De hecho, tener una actitud relajada y usar el humor de manera regular son otras de mis características principales. No creo que esto sea incompatible con principios sólidos o profesionalidad. Es casi lo contrario: vivir de acuerdo a ciertos valores no tiene nada que ver con dar una buena impresión a los demás, con convencer a todo el mundo de que ese es el caso, sino con hacerlo realmente, sin importar lo que la gente piense. De todas maneras, tras haber tenido algunas malas experiencias con individuos que solo quieren malinterpretar (más información en la página de evolución o incluso en la versión actual de varocarbas.com), mejor iré reduciendo esos detalles de color, al menos por defecto y en situaciones más genéricas. No es por miedo. Nunca temeré a los fanáticos (eso es lo que es alguien que no quiere entender). Es principalmente por tristeza y pena; incluso por practicidad: ¿por qué seguir haciendo algo cuyo objetivo es hacer disfrutar a todos cuando probablemente consiga justo lo contrario (o peor)?